miércoles, 30 de abril de 2014

Un año de Contrapunto

Un contrapunto es una concordancia armoniosa de voces contrapuestas o un contraste entre dos cosas simultáneas. Cuando hace un año decidimos idear una revista de crítica e información literaria y una de nuestras compañeras sugirió este nombre, estuvimos de acuerdo en que en la voluntad contrapuntística —concordar y contrastar— podíamos hallar una seña de identidad para nuestro proyecto: hicimos nuestro el objetivo de contribuir a racionalizar la pluralidad de voces y realidades diversas —de géneros y manifestaciones artísticas, de intereses, de concepciones de la literatura y del arte— que concurren en un espacio cultural para hacer un conjunto armonioso e inteligible. Para entonces ya nos habíamos dado cuenta de que, entre todos los que formábamos aquel grupo inicial, existía una enriquecedora diversidad de inclinaciones y aptitudes que nos ayudaría a alcanzar esa aspiración contrapuntística: el teatro y las artes escénicas, la novela, la poesía, el cuento y el microcuento, las artes plásticas, la creación literaria, el cine... junto con otras capacitaciones (diseño, edición, maquetación) que nos serían indispensables. Asumimos que hoy, cuando Contrapunto cumple un año de existencia, la clave de nuestro futuro es seguir ejerciendo la tarea colectiva del contrapunto.

Contrapunto fue concebida al calor de unas prácticas para la asignatura Producción Literaria y Medios de Comunicación, del Grado de Estudios Hispánicos. Nos planteamos llevar a cabo, a la vez, un complemento a nuestra formación como lectores-críticos y una intervención, desde la Universidad, sobre la compleja definición de qué es la literatura para un lector del siglo XXI. Todo ello a partir de unos principios que nos impusimos: la libertad de pensamiento, la independencia respecto de todo criterio externo, el respeto y la aceptación de posiciones divergentes y también la expresión de cierto sentimiento de gozo que la comprensión profunda de la literatura —y de otras manifestaciones artísticas y culturales que también habían de hallar cabida en nuestras páginas— puede proporcionarnos. Un año después, con once números publicados, nos permitimos pensar con cierta dosis de orgullo que hemos sabido mantener esos propósitos y que nuestro aprendizaje de críticos literarios ha dado frutos sorprendentes.

El grupo inicial —compuesto únicamente por alumnas de 3.º y 4.º Grado de Estudios Hispánicos y por un profesor— ha ido enriqueciéndose con voces de compañeros y compañeras de otros cursos y de otras titulaciones. Gracias a los profesores que nos han regalado sus excelentes “Firmas invitadas”, a los autores a los que hemos entrevistado en las “Voces” y a los que nos han entregado sus textos “Inéditos”, y, claro, gracias también al entusiasmo y el trabajo de quienes integramos el Comité de Redacción, celebramos con este número un año de intensa y enriquecedora existencia. No olvidamos el apoyo que también hemos hallado en la Facultad de Filosofía y Letras, la Delegación de Estudiantes de la Facultad, el Consejo de Estudiantes y el Área de Literatura Española cuando hemos requerido su ayuda, ni el aliento de los profesores del Departamento de Filología, Comunicación y Documentación que nos han hecho llegar sus felicitaciones.

Sin ánimo de ser ejemplo para nadie, consideramos que a través de Contrapunto hemos concretado lo que queremos que sea la Universidad: un espacio de reflexión, de discusión y participación; de colaboración entre estudiantes y profesores; de aprendizaje práctico; de responsabilidad pública; y de libertad y respeto. Nos enfrentamos a diversos retos, entre los cuales, quizá, el más espinoso sea el de la mera supervivencia. La Universidad es lugar de paso para la mayoría de estudiantes, por lo que necesitamos cubrir bajas que, inevitablemente, se irán produciendo. Por ello, queremos ofrecer —como lo hemos hecho siempre— las páginas de Contrapunto a todo el alumnado y profesorado de la UAH que quiera participar en este proyecto, bien de manera esporádica o bien regularmente, para que, mediante la adición de voces, el contrapunto adquiera mayor resonancia y complejidad.

El equipo de Contrapunto